Por: Carlos Eduardo Torres Muñoz.
El 2010 ha comenzado. Éste un año que ha traído consigo diversas circunstancias que, sumándose a los eventos que están por venir, van configurando el rompecabezas político que se terminará de completar en la segunda mitad del año, cuando se encuentren definidos la gubernatura del estado, treinta diputaciones, y cincuenta y ocho ayuntamientos en nuestro estado.
Los escenarios se van preconfigurando: el pasado mes de enero, en un acto de sometimiento de la democracia, y de incoherencia con su espíritu fundador, el Partido en el gobierno, el PRD, hizo oficial la nominación del Senador con licencia Antonio Mejía Haro como candidato a Gobernador del Estado. A su lado irá Convergencia, y, dudosamente, el PT narrista, supuestamente arrebatado a los monrealistas por una sentencia del Tribunal Federal Electoral de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (TRIFE) –el mismo que nombró a Calderón como Presidente de México-.
En el Partido Revolucionario Institucional, y la pre-denominada “Alianza por la Esperanza”, el candidato con toda seguridad será el Diputado Local, ex-perredista, neo-priísta, monrealista, Miguel Alonso Reyes. Solo hay un negrito en el arroz, Víctor Infante, servidor público de la administración amalista, quién seguramente será ignorado por su cercanía al PRD-Gobierno.
En el Partido Acción Nacional, luego de la declinación de dos figuras cercanas a Felipe Calderón en el ámbito federal (Felipe Borrego Estrada, el zacatecano con el más alto cargo en el gabinete calderonista, y Luis Enrique Mercado, reconocido economista cercano a los proyectos del Ejecutivo en la Cámara Baja), por Cuauhtémoc Calderón, la cercanía de éste a la candidatura albiazul se vuelve cada día más una realidad.
Así el contexto estatal quedaría de la siguiente forma: Por el PRD-Convergencia y algún otro partido (Que incluso podría ser el Partido Verde Ecologista), iría Antonio Mejía Haro, con una popularidad que no llega a los 30 puntos porcentuales; por el PRI-PT (¿?) PANAL, Miguel Alonso, con una popularidad que supera los 40 puntos, y finalmente por el PAN Cuauhtémoc Calderón con números por debajo de los 20. Todo lo anterior de acuerdo a la mayor parte de las encuestas serias, y apartidistas hechas hasta el momento.
Respecto a los contextos municipales las cosas se vislumbran de la siguiente manera:
En la misma asamblea en la que se designó al Senador Mejía Haro como candidato al Gobierno del Estado, se decidió “reservar” varias alcaldías, entre ellas Jalpa. Esto se traduce a que el Comité Político del PRD decidirá las candidaturas que conformen la propuesta de Ayuntamiento de dicho partido. Por lo pronto el nombre fuerte, es el del reconocido empresario radiofónico Fernando Díaz Alonso, único ex-presidente municipal amarillo en Jalpa. Este no es problema. La unidad entorno a una figura como la del popularmente conocido como “Don Fer” está dada. Sin embargo las posiciones restantes, esto es ocho regidurías de mayoría, y si acaso dos de Representación Proporcional, y la candidatura a Síndico, traerá problemas a los perredistas jalpenses.
En el PRI, las circunstancias están dadas. Seguramente habrá unidad en torno a su actual dirigente municipal, el joven abogado Efraín Chávez López. Su candidatura se afianza con el apoyo que el joven político tiene de figuras de carácter estatal como lo es el Presidente del Comité Directivo Estatal Julio César Flemate, del virtual candidato a Gobernador por la “Alianza por la Esperanza” Miguel Alonso, los diputados locales, y algunos presidentes municipales, así también como por el apoyo que ha recibido de figuras de otros estados como el Dirigente Juvenil del PRI en el Estado de México, entre otras figuras cercanas al movimiento de Enrique Peña Nieto. Por lo pronto, los priístas apuestan a la inercia que en todo el estado está causando el fenómeno de la figura de Miguel Alonso, que ha levantado el ánimo de la gente hacia el tricolor en municipios en manos del PRD (Como es Guadalupe), o el PAN (Como es la Capital del Estado).
Por otro lado en el partido oficial en el municipio las cosas están ya casi definidas, puesto que todo queda en dos figuras: la de Rubén Tiscareño (apoyado por los siete magníficos, el aún grupo más poderoso de panistas en Jalpa), y quien es hasta ahora Director de Agua en la Administración de Alfredo Bueno (quién es su único promotor, junto a quiénes siguen al primer edil de Jalpa). Así las circunstancias estarían definidas para que sin mayores contratiempos Rubén Tiscareño resulte electo candidato, quién además, tiene una cercanía pública con el grupo de Cuauhtémoc Calderón. Los panistas, como acostumbran, se pondrán de acuerdo luego de unos cuantos sombrerazos, llegarán a dividirse las Regidurías, e irán, casi es un hecho, en unidad.
Así comienza este 2010…. Las circunstancias cambiarán conforme avance el año. Y con ello, también los análisis, pues la premisa de la actividad pública es el actuar social, y éste es impredecible.